¿Cómo acompañar a una víctima de violencia sexual?
Acompañar a una persona que ha sufrido violencia sexual es una tarea delicada que requiere sensibilidad, respeto y una escucha activa. El apoyo del entorno cercano puede ser un factor clave en el proceso de recuperación, pero también puede convertirse, sin intención, en una fuente adicional de dolor si no se actúa desde el cuidado y la comprensión.
Ante una revelación de violencia sexual, lo más importante es creer a la persona y validar su experiencia. Escuchar sin cuestionar, sin pedir explicaciones innecesarias y sin emitir juicios ayuda a generar un espacio seguro en el que la persona pueda expresarse. Frases como “te creo”, “no es tu culpa” o “gracias por confiar en mí” refuerzan la sensación de apoyo y reconocimiento.
Es fundamental respetar los tiempos y decisiones de la persona afectada. Cada proceso es único y no existe una forma correcta de reaccionar tras una agresión sexual. Forzar a denunciar, a contar lo sucedido o a actuar de una determinada manera puede generar mayor angustia. Acompañar implica estar presente, ofrecer ayuda y permitir que la persona marque el ritmo.
También es importante evitar minimizar lo ocurrido o intentar relativizar la violencia con comentarios como “podría haber sido peor” o “seguro que no fue para tanto”. Este tipo de mensajes, aunque no intencionados, pueden invalidar el sufrimiento y aumentar el sentimiento de culpa o vergüenza. La violencia sexual es grave en todas sus formas y siempre tiene un impacto emocional.
Cuidar a quien acompaña también es necesario. Escuchar una experiencia de violencia sexual puede generar emociones intensas, por lo que buscar orientación profesional o apoyo especializado es una forma responsable de sostener el acompañamiento sin sobrecargarse.
Acompañar desde el respeto, la escucha y la empatía contribuye a romper el silencio que rodea a la violencia sexual y a fortalecer el proceso de recuperación. El apoyo del entorno puede marcar una diferencia significativa, recordando siempre que la persona no está sola y que existen recursos preparados para ayudarla.
